LA ANIMACIÓN
ES EL MÁS ESPECTACULAR Y CARO DE LOS PROCESOS DE REPRESENTACIÓN
DIGITALES.
La animación
es una suma de renders (de 25 a 30 cada segundo) a la que se le puede
añadir sonido. Como ya hemos explicado, si además se le
añaden otros elementos multimedia podemos obtener una película.
La gran
cantidad de imágenes a procesar es lo que encarece el producto,
ya sea por las horas de elaboración como por la maquinaria necesaria.
En este caso es recomendable un estudio de rentabilidad de su conveniencia
por parte del cliente.
Este
hándicap también afecta en el tamaño de los archivos
que crecen exponencialmente. Esto hace que cuando sea posible recurramos
a formatos grandes de almacenaje (Cd o Dvd), pero que cuando no lo sea
(por ejemplo tarjetas de presentación digitales) o cree problemas
de usabilidad (página web) se haga necesario un proceso de optimización.
Las fotografías
adjuntas os permitiran ver tres pequeños ejemplos de lo que permite
la animación. Sólo hace falta un poco de imaginación
para pensar lo que podemos hacer con algo más de tiempo, tamaño
y calidad de imagen.