Los esquemas
son pasos previos y contemporáneos al proyecto ejecutivo que
permiten modelar gran variedad de conceptos en búsqueda de la
armonía interna. Podemos destacar:
ESPACIOS:
cada zona requiere la forma y la superficie adecuada. La tendencia es
a unificar las zonas más utilizadas para impedir sensaciones
claustrofóbicas. La disposición de cada espacio responde
a una lógica única para cada proyecto y por tanto también
descartamos la copia o reutilización de tipologías y las
arquitecturas modulares.
ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS: como ya hemos comentado los elementos constructivos
son las líneas, los planos y los volúmenes. Estos objetos
afectan nuestra percepción y desarrollan gran variedad de misiones.
ESTRUCTURA: la estructura también es un elemento compositivo
y por tanto está plenamente integrada en el proyecto.
ORGANICISMO: las formas orgánicas son mejor percibidas por nuestros
sentidos. La inclusión de curvas y la ruptura de la ortogonalidad
son indispensables. El Feng-Shui también es una lógica
constructiva armónica.
COLORTERAPIA: cada color nos afecta de manera diversa. Nuestros edificios
integran sus virtudes tanto en los elementos constructivos como en la
iluminación.
GEOBIOLOGÍA: permite mediante la observación y aparatos
tecnológicos decidir la disposición interna más
adecuada.
DOMÓTICA: estos pequeños dispositivos se preocupan de
manera silenciosa por nuestro confort.